La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

los domingos

mueve una hoja de aquella planta
y creeré en ti

el que busca no debe dejar de buscar 
hasta que encuentre

me hago pajas a escondidas
en el baño casa
cuando mis padres no están

y cuando encuentre se estremecerá

siéntate sobre mis piernas

y tras su estremecimiento 
se llenará de admiración

cuando lo haces
¿piensas en chicos o en chicas?

y reinará sobre el universo

otra vez ese niño vomitando
en la escalera de la iglesia

locura de los santos

no estar estando despierto
con las cuencas vacías viendo

desmembrado
quieto
andando sin cuerpo

desierto de dios
y los hombres
solo

estar deshabitado
estando para siempre lleno

ay locura de los santos
anega esta tierra baldía



un silencio que ruja en el pecho

pendían extrañas

Pendían extrañas del asfalto
apenas sujetas por una hebra umbilical
que les rodeaba la garganta
sumiéndolas en un ansioso silencio

por las noches
reposaban en lechos de pergamino
atrapadas en cofres de vidrio blindado

me pregunto
si bajo la luz obstinada de aquellas farolas
llegaban a brotar los suspiros

y si alguno
era mío

al menos
maría había muerto

para ella se habían acabado los golpes
el miedo
y la miseria

las otras putas del cementerio
todavía la recuerdan con cariño

maría
la tonta que llegó de valencia