La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

lugar de mis desdichas

lugar de mis desdichas
ciudad de las mil derrotas
laberinto de cloacas donde habito
me abandono en tus intestinos

me devoras con dientes de madrugada
y nunca te sacias

la miseria mastica
noche tras noche
ejércitos de espectros
en un infierno de rabia

suplican los inconscientes ser regurgitados
otra vez a esta estepa de hielo
¡dichosos los que no vuelven!

cuerpos amputados
cegados para siempre a la luz
salen de las alcantarillas a tientas

un espectáculo dantesco

huesos quebrados
tan exhaustos
que sólo ambicionan dormir

deja que mi fracaso
abandone tu dominio
ansío las tinieblas destierro

No hay comentarios:

Publicar un comentario