La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

salieron del local








I

salieron del local
cogidos de la mano
borrachos
riendo

no se conocían de nada
pero salían de la mano
riendo
borrachos

aquella madrugada
habían decidido irse juntos
borrachos
riendo

calle abajo
borrachos
riendo
oyeron un grito

y luego un golpe seco
y unas carreras

y ellos ya no lo oyeron
pero sonaron sirenas
y sirenas
y sirenas

II

sólo oí una voz
tras de mí


no me dio tiempo a girarme

sólo oí una voz
que gritaba
maricón

III

lo peor no son los 14 puntos de sutura en la cabeza
lo peor no son los días en el hospital

lo peor viene luego
la vergüenza
el sentirse culpable
y sobre todo
el miedo

el miedo que no te deja salir de casa
el miedo a un ruido en la ventana
el miedo que no te deja dormir
el miedo que te corroe
y te mata


IV

me pregunto cuántas madres
se habrán vestido de luto y de vergüenza
hoy por primera vez

me pregunto cuántas mujeres transexuales
habrán llegado a su casa ensangrentadas
me pregunto cuántas no habrán vuelto

me pregunto cuántos hombres y mujeres
estarán llorando en sus celdas
me pregunto cuánta gente sentirá vergüenza

me pregunto cuánta gente estará luchando
me pregunto cuántos jueces
cuántos policías
cuántos fiscales
cuántos diputados
cuántos militares
cuántos hombres de dios
tendrán enfrente

me pregunto cuántos morirán ajusticiados

a
justiciados
porque la injusticia mata

y me pregunto
cuántos mirarán para otro lado






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