La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

déjame

deja que la nieve
ciegue mis ojos
hasta que no pueda verme

deja que el hielo
me cale en la sangre
hasta que las copas queden vacías

deja que el granizo
caiga sobre mi carne
hasta que silencie su melodía

deja que la escarcha
cubra mis huesos
hasta borrarlos de las tumbas

déjame a solas en el páramo

este invierno es solo mío

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