La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

un laberinto de espejos

vago por un laberinto de espejos
cruzo taciturno mi locura

aunque sea un despojo que vomitó el mar
sobre la arena

es lo único que tengo
esta vida

aunque me queme en las manos
como ascuas encendidas

es lo único que tengo
hielo en el pecho

y corona de espinas

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