La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

me siento océano

bajo una bóveda de tórtolas
envuelto en el manto
que tejen las cigarras
con sus cantos

me siento océano

que inunda los huertos
que inunda los campos
y llega
más allá

y la luna
que espera su turno
impaciente

y mis brazos
como rocas
como diamantes

y el sol
que se retira
tras las lomas
de mi pueblo

y la luna
que llega

y me quedo perplejo
ante el cielo estrellado

me siento océano

y con mis brazos
lo abarco todo

y la luna que mira

cómo amo

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