La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

lo hizo

lo hizo
quemó su colchón
en la habitación de la institución geriátrica
quemó el colchón
en su celda

los que todavía podían moverse
se acercaron a las ventanas
se acercaron a las rejas

supieron que había sido ella
aquella pobre loca
estaba quemando su cama

uno de los viejos
cogió dos objetos metálicos
tal vez dos cucharas
y empezó a aporrearlos
con las manos fuera de las rejas
de la ventana
de la habitación
de la celda
de la institución geriátrica

y a él le siguieron
viejos
y viejas
todos
los que pudieron

la gente pensó que pedían ayuda
aquellos pobres
en su celda

pero aplaudían
con aquellas manos metálicas

aquella vieja loca
se había atrevido
a decir basta

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