La poesía empieza donde la palabra pierde el sentido

mil veces

oía en la lejanía un rumor
que se fue haciendo rugido

el resplandor
es ahora rayo
y mi carne
metal

las nubes secuestran al día
y la lluvia se precipita sobre mí
sin piedad

el agua
terrible
lo inunda y lo ahoga todo
a su paso

solo cae el que camina
y yo decidí hacer este viaje

tengo suficientes años
para saber que tras la tormenta
se sacuden las alas
los pájaros en las ramas

si sobrevivo a la lluvia
podré disfrutar de la calma
de nuevo

aunque caiga mil veces
me levantaré del suelo 

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